lunes, 4 de enero de 2016

Ruta del Cocido 2014

29 noviembre 2014

Tercera edición de esta atractiva ruta, que reúne una serie de ingredientes que la convierten en cita ineludible, al menos para algunos de nosotros: una bonita ruta, buena compañía y al final un cocido espectacular, tan bueno como abundante.

En esta ocasión, la ruta no cumplió las expectativas, ya que varios días de lluvias pusieron los caminos impracticables, por lo que hubo que optar por la carretera aunque no nos guste. Seguramente eso y la previsión de lluvia para ese mismo día frenó la participación, pero aún así, la perspectiva del premio final, que lo merece de sobra, animó a que unos cuantos nos decidiésemos a salir en las condiciones que fuese.
 
En el momento de reunirnos en Azuqueca la cosa no pintaba mal y hasta parecía que iba a despejar, así que tomamos un cafelito para entrar en calor, decidimos la ruta y ya definitivamente animados, desmontamos las bicis. Sin embargo, en el momento de echar a rodar y, con esa manía que tienen de acertar los 'hombres del tiempo', empezó a chispear primero y a llover en condiciones después, y ya no lo dejaría en toda la mañana salvo el rato de la paradita intermedia.

La verdad es que una vez que te mojas ya da igual lo que caiga, así que pasando ya de la lluvia, nos aplicamos a ir liquidando kilómetros en animada charla entre unos y otros, hasta Villanueva de la Torre, Meco, subida a Los Santos y El Pozo, donde hicimos un alto para el café, rosquillas y orujito que nos calentaran un poco, aunque hubo quién mantuvo la costumbre de la cervecita fresca, a pesar de que no atraía mucho.

De nuevo a las bicis, un poco de ritmo para no sentir el frío de la lluvia, y paso por Chiloeches para poner ya rumbo a Los Olivos pensando en voz alta en el cocidito que nos esperaba, más por lo calentito que por el hambre que habíamos hecho.
Sólo entrar a cubierto, dejar la bici y ponernos ropa seca ya era un placer, pero aún lo mejoramos con unas Arriaca fresquitas y las magníficas tapas que ofrece Paquito, para a continuación pasar a sentarnos y disfrutar de verdad, ya por fin, del impresionante cocido que nos fueron poniendo delante y que, por más que nos aplicamos, no fuimos capaces de terminar. Animada charla y repaso de anécdotas durante toda la comida, que alargamos para acompañar los obligados gintonics hasta media tarde, momento de la despedida y de felicitar a Paquito y todo su personal por la estupenda comida y la no menos estupenda atención.


En fin, una jornada más para recordar en la que, a pesar de las inclemencias y con la excusa del cocido y la bici, lo que de verdad hemos hecho ha sido disfrutar de un buen grupo de amigos.


Segunda excursión a El Recuenco

8 noviembre 2014


La magnífica experiencia del año pasado nos animó a repetir excursión a este bonito pueblo de El Recuenco y su entorno. Ese entorno que resulta tan aparente para disfrutar de la bici a través de sus poblados montes y con vistas extraordinarias, como para hacer otra actividad también gratificante: buscar setas. Bueno, níscalos en este caso.




Así que ese fue el plan, una parte de la jornada para la bici, que Poli organizó en una bonita ruta, toda subiendo, hasta la ermita de Ntra. Sra. de Bienvenida, situada en uno de los montes que rodean El Recuenco, en un paraje increíble y donde pudimos disfrutar, eso si, subiendo aún un poco más, de unas espectaculares vistas de la serranía que comparten Guadalajara y Cuenca, con las famosas Tetas de Viana como parte del paisaje.




Y la otra parte, ya de regreso, a la búsqueda del níscalo. También esto se nos dio bien y disfrutamos durante un buen rato, tanto de la búsqueda y la recogida como de un agradable paseo por el monte. Qué gustazo da cuando los vas encontrando y además de buen tamaño!!


Con nuestro botín y ya siempre cuesta abajo, emprendimos camino de vuelta para completar la jornada con un buen homenaje: ensaladas completas, una buena ración de parrilla con pancetita y chorizo de aperitivo y chuletas a granel después, sin faltar algunos níscalos para ver si habíamos cogido de los buenos, y unas botellitas de buen vino para que pasase todo.

Unas copitas y una partidita rápida en el bar del pueblo y vuelta, que está bonito el sitio, pero hay que ver lo lejos que lo han puesto!!!


La Seu d'Urgell

11 al 14 octubre 2014

Inesperadamente, Ramón nos invitó a su pueblo a pasar unos días de mucha bici y de mucha montaña.

Aprovechó el grupo la  buena nueva - Los Tocapedales al completo : Ado, Pep, Pac, Pak, Teo, Pol, Eug, Nat, Cho y Vic -  para rendirle un sincero sincero sincero homenaje por los muchos servicios prestados en su dura tarea de apoyo y por la nuestra disposición de los suyos vehículos en todos los nuestros viajes. Consistió el  agasajo en un fenomenal martillo eléctrico para sus quehaceres diarios de albañilería, una elegante y juvenil parka para los días fríos del invierno, y una metopa (muy del gusto militar) con unas sentidas palabras reflejando las gratitudes y a los agradecidos.


El viaje, la instalación y las posibilidades.
Viajamos cómodamente porque sólo fuimos seis de los 9 posibles. Faltaron Pep, Nat y Eug.

Nos instalamos en la casa de Seo, situado en el chic-barri de la Magdalena. Llegando sin tiempo para más acoplamientos, salimos a hacer la compra a un catalanosuper cercano, pista sobre la opción elegida para el resto de los días, del avituallamiento diario en comú. No os asustéis si os digo que todavía ahora llevo chocolatinas de las que compró Poli allí.
Válido para el resto de las jornadas: buena charla, unas cervezas preparando la mesa, buen humor,  tortillas jugosas, setas, guisos, quesos, vinitos, embutidos de la zona y a dormir sin tomar un digestónico.

Las posibilidades, en una comarca plagada de montañas de más de 2000m, empezando por la sierra del Cadí, y siguiendo por todo el pirineo andorrano, son enormes. Elegimos tres rutas:
1ª  -  la más dura, pasar a Andorra por un viejo camino de contrabandistas hasta La Rabassa 2100 m. de altura.
2ª  -  visitar el precioso pueblecito fronterizo de Ars siguiendo la ruta conocida como Pedals D´Aravell.
3ª  -  acercarnos a los caminos de la… imposible transpirenaica… a su paso por las estribaciones del  Cadí.

La subida a la Rabassa.
Si vais por Andorra podéis subir por carretera hasta la zona recreativa de la Rabassa a 2100 m de altura, hay diversas atracciones y un restaurante, en invierno la cierran porque se pone impracticable de nieve. Nosotros subimos por la ruta del contrabando desde La Seo, bordeando el Segre y subiendo por Estamariu hasta Bescarán, pintoresca aldea de piedra con una casa rural muy bien situada para la recuperación de fuerzas.

Hasta aquí carretera de montaña y pendientes moderadas con 600 m. de desnivel. Luego ya convertida en camino se sube ininterrumpidamente hasta el  alto, a los 2150 m. de altura, siempre entre abetos y con un paisaje abierto parecido a nuestra Pedriza.

Paramos un rato en la cumbre pirenaica a recibir el premio del paisaje. Había gente al rovellón pues suben desde la estación, a la que se llega por una pequeña bajada que desemboca en una gran área con divertimentos varios.  Nosotros buscamos el de comer y lo encontramos en demasía.

Anécdota: por motivos de exceso de falta de intendencia, el encargado nos compensó con algún menú más gratis, que consistían en una buena parrillada de carne con butifarra y patatas, todo a la brasa. Consecuencia: Terminamos la comida como siempre ……y bajamos como nunca, 25km de tensión en manos, barriga y gemelos, incluidos un par de sustos al toparnos a la altura del cuello con un pastor eléctrico cortando el paso en el camino.  En el último tramo de la bajada agarramos la vertiente de Calbinyá,  por donde nos sorprendió una subidita inesperada que lastimó bastante.
La ruta terminó en el Paseo, lugar que por sus terrazas y plataneras lo hacen el centro habitual de reunión y recreo.

Lluvia, compras y tormenta.
Amaneció el día oscuro y lluvioso, con malas previsiones para la tarde. Después de desayunar cambiamos la ruta D´Aravell  por la de Meritxell, que es la 5ºavenue andorrana, toda de subida. Fuimos a tiendas de bicis, caras, a tiendas de perfumes, a precio, y de vinos o vermut, varios. Entre tormentas y tiendas se nos hizo la hora de visitar el punt de trobada , pero ahora mismo no recuerdo si fuimos o no fuimos.

Al Cadí por la Traba.
El Cadí es el  gendarme del valle de Seo, antes tenía nieves perpetuas, ….ahora…… no.

Hacia el valle se manifiestan sus 2600m y da su cara rocosa de piedra escarpada.  Por detrás no se ve tanto desnivel, está sembrado de pueblos de montaña  por los que discurre el tramo de la mítica ruta de MTB “Transpirenaica”, que algunos pensaron en la posibilidad de recorrer algún día. Viene de la comarca de la Cerdaña y se dirige hacia el siguiente valle, el de Sort y el Noguera Pallaresa, donde existen además de loterías otras posibilidades biciclistas apabullantes que son ya de otro capítulo.

Subimos por el alto de La traba hasta Adraén, Fórnols, Cornellana y Tuixent donde una educada señora nos sirvió un menú típico, después de comer nos dimos la vuelta.  Fue un recorrido duro, con mucha carretera y largos puertos, a mí se me atragantó bastante, el resto del grupo fue muy bien sorprendentemente, incluso Poli. Se terminó la ruta con la bajada desde el mirador de La traba hasta Seo, 15 km de curvas y de adelantamientos continuos de unos y otros, que según me contaron se disfrutó bastante.
Llegados al  Paseo  sin problemas, una cervecita y a preparar la cena.

Comentario: Todo el mundo aguantó muy bien dos rutas bastante duras lo que significa que a la gente le va la marcha.  Pakito nos cocinó todas las cenas, nos guisó unos níscalos con patatas, las mencionadas tortillas, hizo otro guiso de carne, ensaladas, preparó las tostadas del desayuno, etc, etc, vamos que trabajó bastante, y nosotros por consiguiente también.

Saludos,
Vic Toc


Por la Costa da Morte: Laxe-Camariñas

8 julio 2014

Ruta desde Laxe por la Costa de la Muerte

Salimos de Laxe, pueblo marinero situado en el centro de la Costa de la Muerte, en la comarca de Bergantiños, y lugar de nacimiento, o como si lo fuera, de nuestro querido amigo Juanjo, Q.E.D.P., subiendo unas empinadas cuestas que nos plantan ante una increíble vista sobre la playa de Soesto, arenal retirado y tranquilo de fina arena blanca que se abre sobre la rocosa costa hacia el mar abierto. 

Bordeamos la playa y casi sin darnos cuenta se despliega ante nosotros la playa de Traba, que atravesamos por unas pasarelas de madera sobre la denominada laguna de Traba, espacio natural rico en fauna y vegetación. La leyenda dice que bajo esta laguna se encuentra la ciudad de Valverde, hundida por el Apóstol Santiago por desoír las enseñanzas de éste.

Seguimos por unos caminos casi imaginarios sobre las rocas del borde del mar hasta llegar a Camelle, pueblo marinero que dicen surgir del asentamiento de marineros vascos en búsqueda de ballenas, donde nos acercamos a ver la antigua morada de la leyenda local, Man, el alemán de Camelle, escultor y ermitaño que construyó en las rocas una casa-museo dedicada a la naturaleza y al mar. Desde allí y sin dejar de bordear el mar pasamos junto a Arou, pequeño pueblo marinero rodeado de arboledas de pinares y eucaliptos, y comenzamos a subir la montaña hacia la aldea de Santa Mariña, desde donde nos encaminamos de nuevo al borde del mar, bajando hasta el cementerio de los Ingleses, última morada de los naúfragos del acorazado Serpent, uno de los peores naufragios de los que dieron nombre a esta costa, la Costa da Morte.

La leyenda dice que los habitantes de estas costas, de origen celta, eran algo sanguinarios. Por lo visto atraían a los barcos que en las noches de tempestad se acercaban a la costa buscando refugio, mediante sencillas artimañas simulando las luces de un pueblo. Los lugareños colocaban faroles en los cuernos de los bueyes y los situaban frente a alguna de las muchas zonas de islotes rocosos para que al acercarse los barcos chocaran contra ellos y zozobraran. La mar en su tempestad arrojaba luego a la costa el producto de la su carga y los desalmados obtenían un sangriento botín. Pero es solo una leyenda que se repite por toda la costa celta, vasca, normanda e irlandesa. Es por esto que en muchos mapas figurativos se representa a esta “Costa da Morte” con un candil sobre una cabeza de buey.

Seguimos bordeando el mar pero ya empieza a hacerse un poco tarde y en lugar de acercarnos al famoso faro de cabo Vilán y al pueblo de Camariñas, decidimos emprender el camino de vuelta pero ya por el interior. Paramos a comer en Xaviña, al lado del Puente del Puerto, donde una belleza local nos ayuda a reponer fuerzas con una estupenda comida.


Volvemos por el interior, parte por carretera y parte por pistas forestales entre pinos y eucaliptos, hasta llegar a Laxe. Nos tomamos la preceptiva Estrella de Galicia en una terraza frente al mar y desde allí unos se acercan a bañarse a la playa y otros a visitar la lonja para ver cómo se subasta el pescado recién llegado. En resumen una extraordinaria jornada gallega de bicicleta junto al mar en la mejor compañía. Habrá que volver algún otro día….



PEPE


martes, 22 de abril de 2014

Nueva Gran Ruta: El Camino del CID

3 abril 2014 - VIVAR DEL CID

Después de varias reuniones (por supuesto con cocido, patatas con bacalao, arroz o tontería similar por delante), y entre múltiples propuestas (que aquí en la mesa todas parecen bien), decidimos que la próxima Gran Ruta sería el Camino del Cid. Aunque nos gustaban también otras, como la TransAndalus, el Camino del Norte, la TransIberia, etc., etc., un poco cansados de viajes largos y algún otro factor nos decidieron a seguir los pasos de este héroe de la Reconquista.
Así pues, por primera vez sin prisa, ya que teníamos el destino a poco más de dos horas y en un sólo vehículo porque en esta ocasión fallan dos colegas, salimos cerca del mediodía con intención de parar antes de llegar a Burgos, en cualquiera de los sitios donde se puede disfrutar de un estupendo lechazo. Y cómo no, con el infalible olfato de Víctor, paramos cerca de Aranda y disfrutamos de una excelente y agradable comida. Y a buen precio, aunque eso lo corregimos enseguida tomando el gintonic en el parador de Lerma, donde nos arreglan el 'fondo'.
Llegamos a Vivar (donde comienza el tramo de El Destierro, que es el que vamos a hacer hasta Atienza) a las 7 de la tarde, con tiempo de ver la casa, comprar y que Paquito se luzca preparando una magnífica cena. La casa rural La Morada del Cid está muy bien cuidada y bien equipada, con gente muy amable, aficionados a la bici, que nos dan alguna información valiosa de lo que vamos a encontrarnos. Hasta futbolín tiene, así que en la sobremesa y gintonic en mano, se prepara un apasionante torneo antes de irse todos a dormir.

4 abril 2014 - VIVAR DEL CID - SANTO DOMINGO DE SILOS (75 km previstos, 97 km reales)

La previsión es de bastante frío, así que no madrugamos mucho y salimos a las 9 y media, después de un buen desayuno. Con 2 graditos nos dirigimos a la "Legua 0", punto de inicio del camino, a poco más de un km. de la casa rural. Fotos de rigor y en marcha hacia Burgos, primer punto importante. Con algunas dudas hasta centrarnos con las nuevas marcas, desvíos y demás, en una hora estamos allí, pero perdemos bastante tiempo entre llegar a la catedral, sellar y salir de la ciudad de nuevo. Ya empezamos ...


La ruta discurre sin problemas por las amplias tierras castellanas, no es dura y nos permite recuperar algo de tiempo. Llegamos así a San Pedro de Cardeña, parada y foto obligada y también cervecita, que ya llevamos un trecho. Seguimos por llanos inmensos, zonas de monte y cultivos, buenos caminos y el frio que ya ha remitido, pero con la amenaza de la lluvia, que se prevé para media tarde y que esperamos ver ya en Silos. Sin embargo, relajada la atención por la tranquilidad del paisaje, la falta de dificultades y la conversación, nos pasamos un desvío y perdemos el camino. Error que, en vez de arreglar volviendo, solucionamos con otro: seguir e intentar coger el camino más adelante. Y lo conseguimos, pero haciendo unos 24 km de más y dos horas empleadas. Y seguimos ...

Retomamos la ruta, pero con este contratiempo se nos ha pasado la hora de la comida, así que en el primer pueblo ya en ruta al que llegamos, Cubillo del Campo, hacemos parada y nos ofrecen unos riquísimos huevos fritos, patatas y jamón a la sartén que sólo recordar me hace agua la boca. Aunque la comida nos levanta el ánimo, no es suficiente para Poli y Pepe que, pensando que quedan aún casi 35 km, que son los más durillos y que por la hora que es, las 5 y media, nos vamos a mojar seguro, deciden avisar a Ramón y su coche salvador y ponen fin a su ruta por hoy. El resto salimos rápidamente para evitar otra amenaza, que se nos haga de noche. Ainss ...


Cumpliéndose el pronóstico comienza un rato después una llovizna fina, a ratos más fuerte, pero constante, que ya nos acompaña hasta el final. La ruta es muy bonita, por buenas pistas o carreteras locales en los que no se hace barro y nos permite disfrutarla aún con lluvia. Pasamos también pueblos históricos que merecerían una visita, pero lo hacemos sin apenas parar por la falta de tiempo. En el más conocido, Covarrubias, preguntamos a un ciclista y nos anima a seguir por camino los 16 km que quedan, asegurando que el barro no será problema. Y no lo es, pero tras disfrutar de un tramo precioso junto al curso de un río, comienza una zona de monte donde la continua ascensión, el terreno blando y cantidad de charcos lo endurecen mucho y lo acusamos con un ritmo lento. Últimos kms llanos para llegar justo a tiempo de que se 'apague' la luz, un poco después de las 8 y media, a Santo Domingo de Silos.

Ducha reparadora y nos apretamos una magnífica cena en la que devoramos todo lo que nos ofrecen: caldo, paella, morcilla, pasta, magro con tomate y un lechazo de 10, regado con cervecitas y buen vino. Con un agradable paseo por este tranquilo pueblo rematamos el duro día, que ni para copitas nos quedan ganas!!

5 abril 2014 - STO DOMINGO DE SILOS - CASTILLEJO DE R. (71 km previstos, 0 km reales)

El día amanece bastante desagradable, con lluvia por la noche que a estas horas aún sigue, muy fina pero sin pinta de parar pronto. O sea, se anuncia una ruta que en sí no es dura, pero que, como la de ayer puede complicarse por el agua o el barro.
Esto y lo tocados que algunos llegaron ayer, hace que unos se decidan rápido y a los más animados no haya que insistirles mucho, para que carguemos las bicis en el carro y hagamos jornada de turismo por la zona viendo lo que nos dejamos ayer, y luego la ruta en coche.

Empezamos por Silos, acudiendo a escuchar los cantos gregorianos que tan famoso hicieran a este monasterio, visita obligada al claustro y luego por los alrededores. Ponemos después rumbo a Covarrubias (quién nos iba a decir ayer que volveríamos a verlo)  y por el camino Ramón, que ya había investigado, nos lleva a recorrer el desfiladero de La Yecla, un impresionante cañón que merece mucho la pena ver.

Ya en Covarrubias hacemos un recorrido por sus sorprendentes y cuidadas calles medievales, la iglesia de Santo Tomás, el torreón, la Colegiata, la muralla junto al Arlanza ... por supuesto con las debidas paradas para degustar los vinos y tapas de la zona, e incluso visitamos una pequeña bodega, que muy amablemente nos enseña su dueña, probando (y comprando) sus vinos. También nos recomendó donde -Casa Galín- y qué comer -olla podrida- y tanto lo uno como lo otro fue un acierto total y comimos magníficamente. Lo dice Víctor: hay que preguntar!!

Nos ponemos de nuevo en marcha y hacemos parada en Peñaranda de Duero, otro bonito pueblo que merece visita, con una iglesia, varios palacios y un castillo impresionantes y muy bien conservados. Compra para la cena que de nuevo se va a currar Paquito, y a buena hora estamos ya en Castillejo de Robledo. Mientras unos descargan y organizan la distribución en la casa otros lavan las bicis para el día siguiente, y ya instalados nos disponemos a disfrutar de las estupendas tortillas, morcilla y ensaladas que ha hecho nuestro improvisado pero profesional cocinero de ruta. Vaya chollo tenemos con él. Unos gintonics caseros entre charla y tele, comentando lo acertado y aprovechado que nos ha salido el día, y a dormir que mañana sí hay ruta.

6 abril 2014 - CASTILLEJO DE ROBLEDO - BERLANGA DE DUERO  (92 km)

Un buen desayuno para empezar el día, que hoy si, amanece fantástico, sin frío, ni aire y con mucho sol. La etapa es larga pero de poca dificultad, y así empieza, por un precioso valle y buen camino completamente llano. Alguna subida suave y tendida, y de nuevo a llanear pasando los kilómetros casi sin sentir.

Tras los primeros 30 km, llegamos a San Esteban de Gormaz. Breve recorrido por sus calles y subida hasta la iglesia de Ntra.Sra. del Rivero, que terminamos con la obligada cervecita, hoy para refrescar que el calor aprieta lo suyo. De nuevo en ruta vamos largo rato junto al Duero, camino de otra importante localidad: Burgo de Osma. Visitamos la monumental catedral, centro histórico y Plaza Mayor, que al ser domingo, hora del vermú y con un tiempo veraniego, presenta un ambiente muy animado en los muchos bares y terrazas. Por supuesto no perdemos la ocasión, menudos somos nosotros para estas cosas, y nos sumamos a disfrutar de unas cervezas frescas y alguna tapita rica. Tampoco mucho porque llevamos los restos de la cena en las mochilas, vino incluido, para comer en el camino, y no es cuestión.

 Seguimos la marcha y un poco más adelante, junto a la fuente del pequeño pueblo de Vildé, hacemos la parada y damos buena cuenta de la tortilla, morcilla, chorizo y demás, con unos tragos de vino y agua fresca de la fuente, mientras Teo cruza charla y bromas con unos paisanos. Desde aquí, el camino se dirige a Gormaz, cuyo impresionante castillo llevamos viendo de vez en cuando desde hace ya bastantes kms. La ruta no pasa por el pueblo, pero Teo y Paquito en un alarde de energía suben hasta él y de allí hasta el castillo, apretándose una subida considerable.

El resto mientras vamos ganando terreno, por llanos interminables y a través de pequeños pueblos, camino ya del final en Berlanga de Duero.
Nos agrupamos antes de llegar y sobre las 6 y media estamos tomándonos una jarrita de cerveza en la bonita plaza porticada.

Después de pasar por el hotel y la duchita correspondiente, damos un paseo por las calles y plazas de Berlanga, su monumental iglesia y nos sentamos en un bar muy agradable donde empezamos con unos vinos y acabamos cenando muy, muy bien. Como cada noche, unos a pasear y otros a por la copita y contentos todos por el día y la ruta, damos por terminada la jornada.

7 abril 2014 - BERLANGA DE DUERO - ATIENZA  (55 km)

Última jornada del primer tramo, El Destierro, que promete mucho por la zona que vamos a recorrer y en un día espectacular, como el de ayer, para disfrutar de la bici y del camino.

Siguen los problemas de Pepe con su espalda, así que decide hacer de paje de Ramón y ambos se encargan de sellar, recoger y preparar los víveres para la parada a comer en ruta. Los demás nos ponemos en marcha, empezando con una larga pero suave subida, por zona de monte, frescas umbrías, tramos de sendero ... vamos, para no perdérselo. Pasamos después por bonitos pueblos sorianos, con muy poca gente, pero con iglesias y casas señoriales impresionantes, que hablan de un pasado bastante más esplendoroso: Brías, Abanco, Torrevicente ...

A partir de este último empieza un tramo trialero muy bonito, pero bastante técnico y complicado en ocasiones, que discurre junto al cauce de un discreto río, suficiente sin embargo para que Teo, al intentar cruzarlo, se pegue un buen golpe (afortunadamente sin consecuencias) y el correspondiente chapuzón. Poco después llegamos a Retortillo, previo pinchazo doble de Paquito que sigue como puede, y de aquí, en larga subida por carretera, entrada en Guadalajara y vertiginoso descenso después, llegamos a Miedes de Atienza donde Ramón y Pepe ya nos esperan con el picnic preparado y las cervecitas en el pilón de la fuente.

Últimas morcillas y chorizos de la compra, todo rico, rico, la cerveza fresca y hasta chupito de Lagavulin, y nos disponemos a atacar los 17 kms restantes, aunque Poli tentado por la visión del carrito y el coche y Paquito porque se niega a arreglar de nuevo el pinchazo, deciden que para ellos ha acabado allí el camino. El resto, retomamos la ruta por un amplio llano y con el próximo pueblo, Romanillos de Atienza, en el horizonte. El último tramo nos castiga un poco, con continuas subidas, suaves pero de mal firme, con mucha gravilla que lo hace más duro, pero que discurre por un entorno espléndido. Un rato después avistamos por fin Atienza y su majestuoso castillo desde un alto; después de admirarlo unos minutos y hacer algunas fotos, nos lanzamos a liquidar el último trecho, que acaba en fuerte subida ya por las calles hasta la plaza del Trigo, donde acabamos la aventura. Aunque Teo, como siempre, y alguno más que le acompañamos en esta ocasión, rematamos la faena subiendo hasta el famoso agujero en la muralla y luego al castillo.

Cervecitas reglamentarias, ya con la satisfacción del trabajo hecho, las burras al carro, sellado de salvoconductos y camino de casa, bastante satisfechos de esta nueva Gran Ruta, verdaderamente atractiva.

Aunque para terminar, quiero recoger aquí una crítica constructiva: al paso por ciudades y poblaciones ¡no hay marcas! Es posible que quieran respetar edificios y demás, pero sin gps se hace muy difícil salir por el sitio correcto, incluso en pequeños pueblos, por lo que creemos que debería valorarse el modo de corregir esto.

Y acabamos esta crónica, que sólo pretende contar estas aventuras por si a alguien le sirven, aunque sólo sea de entretenimiento, con un comentario de nuestro pastor y guía, Víctor:

""""Nos parecía que después del Camino Portugués el  Caminodel Cid iba a ser un camino menor, cosas de la mente, porque nos ha resultado un camino lleno de novedades.  Empezando por un  ondulado paisaje cambiante, de pequeños valles abiertos de vegetación baja,  por donde se ven los caminos zigzaguear en lontananza.
Descubriendo pueblos llenos de Historia Medieval, de cuando Castilla era tierra disputada y el río Duero frontera.
Degustando la comida local, con especial mención a la Olla Podrida de casa Galin en Covarrubias.
Hemos redescubierto las bondades de alojarse en casas rurales cálidamente rehabilitadas en los pueblos del  camino, lo que nos ha permitido hacer una vida más a nuestro aire, con máxima expresión en la preparación de las cenas de grupo, de lo que vamos mercando por aquí y por allá, a capricho, en esta ocasión “made by Pakito”, que se lució dos noches en la cocina, con mención especial a unas riquísimas tortillas de patatas. Impresionantes. Deseando repetir Camino y cenas.""""


sábado, 1 de febrero de 2014

El 60 'cumple' del ANTEQUERANO

24 al 26 enero 2014


·         ANTEQUERA. Ya sabéis que fuimos más coches que personas,  y nos fuimos incorporando  a  la noche antequerana “a buchitos”. Sobre las diez ya estábamos todos tomando vinos y cañas. Al grupito Toc@pedal se le unió El Rano con su mujer, gente muy agradable y simpática.

En todos los locales había bullicio y escaso sitio para la tangana de gente que éramos, así que estuvimos deambulando por callejuelas varias buscando locales donde cupiéramos y se pudiera cenar.  A destacar , ¡qué pena me dais alcalaínos ¡,  la buenas marcas de  vino , y unas  tapas  que yo calificaría de endémicas ,  por ejemplo : los  pajaritos fritos de granja; un manjar aunque una putada para el pobre bicho.
Esa noche, cosa rara pero es que había mucho miedo, no pasamos de la 1.30h y como el HOTEL Cozo Vieho  estaba en el centro, a la 1.35 ya estábamos roncando.
 
·         EL TORCAL . A las 7.30h, ya os he dicho que había miedo, se encontraba ya  el grupo desayunando un  espectacular mollete completo.

 A las 8.30h salíamos colina arriba animados por el griterío que ya se tenía Pakito. Vamossss  Hossstia  Vicccctor  que llegamos tarde!!! . La noche anterior decidimos que el primero que llegara al cruce a la salida de la ciudad, decidiría si íbamos por la ruta larga o por la corta, (Larga= la del año pasado y Corta= al Torcal por la boca del asno, con sus 15km de subida continuada desde Antequera). Decidió Paco por la corta, pues aumentaba la posibilidad de que  coronáramos todos con el  tiempo necesario para volver. Recordad que venía Roberto Beriguete con muy pocos kms en sus piernas pero con muchos güevos.

El día estaba bueno pero nuboso y el Torcal con boina, pero nada hacía presagiar el tormento posterior. PA,Mi,Ro,Pe,Pa y Vi, enfilamos la montaña en grupo hasta la base del gigante.

Entramos por el lado contrario a la ruta del pasado año, por la temida Boca del asno, un serpegeante camino con el  12% de desnivel que te deja  hasta los mismísimos del viento, y en la base de la subida principal. Paramos en la fuente para coger fuerzas y descubrir que el tiempo había cambiado, aumentó la intensidad del viento a casi como la del año pasado pero como novedad traía una  temperatura gélida.  No sé de dónde coño venía ese aire tan frio pero hacía más que el día que estuvimos en el hayedo de Guada y que nos nevó. Así que sin titubear y para no enfriarnos tiramos todos para arriba.
Pues colegas, ¡!   Todos coronamos ¡! , hasta Roberto que tiene mérito, cada uno con su marcheta y con su pelea contra el aire, pero  al final quedamos más contentos que un niño con una teta. Y sólo eran las 11 AM ¡!!

Después de la consabida visita al mirador nos relajamos un poquito en el local de encuentro,  y ya cuando Pakito empezó otra vez a cantar esa canción suya que dice: “ ¡! vámonos ya maricones que no llegamos, Viiiictor  ¡! “ .  Empezamos a pensar en la temible bajada. Unos bajo chuba otros bajo prensa local, pero todos  protegidas las partes blandas, nos aventuramos una vez más a tiritar los últimos kms.  Se nos helaron las manos, las rodillas y los mocos, pero salvo meneos de burra y tener que pedalear porque se quedaba parada, no hubo incidentes, así que volvimos felices  y con ganas de empezar la fiesta de paisano en la Venta El Coneho.
 
·         EL EVENTO. Bueno ya sabéis, una mesa corrida entre muchos amigos y venga a darle al vino, al coneho, a las papas, a las papas, a las papas, al chorizo.. al vino, al magro con tomate, al lomo de orza, a las ensaladas, etc. Así sin parar durante horas. Luego regalos al ojomeneado y café y copitas en otro local. Por la tarde descansamos a base de gintonis y por la noche más comida y más copitas, con baile variado en “el 80”, de marcado ambiente HotDog, para ver una mujer postconstitucional, excepto las nuestras claro, había que comprar el interviú.

 
Hora del primer  suspiro, sobre las 3.40h soplo más o menos. Y a las 8:AM en pié, que se iban Roberto y Rosa y había que desayunar con ellos:  mollete, zurraspita, manteca colorá, aceinte, tomate y sal.  Joderr se me hace la boca agua de recordarlo.

 
 Anécdota:  en la tarde anterior acompañamos al Pakito a Mercadona,  en la foto podemos apreciar la paciencia mantenida por alguno, dónde se compró unos tomates y un surtido de quesos……?? Se metió en el hotel a eso de las  20,00h  y ya no lo volvimos a ver más……? Según dicen salió  a las cuatro y media de la mañana hacia Alcalá,………¿ habrase visto tío raaro, raaro,….  ¡!que pedazo de Maricón ¡!!
 
 
Saludos
 
Vi

jueves, 2 de enero de 2014

El Recuenco, el pueblo de Poli

14 diciembre 2013

Para terminar el calendario de rutas de este año (la anterior fue la del Cocido con los colegas del C.C.Yunquera) habíamos dejado la que propuso Poli por la zona de su pueblo, El Recuenco, un entorno espectacular en una de las zonas más bonitas de Guadalajara, la Alcarria Baja, lindando ya con la provincia de Cuenca. Con este marco y el plan para el final a base de chuletas a la parrilla y buen vinito para recuperar, no era cuestión de dejarlo pasar, así que a pesar del intenso frío que estaba haciendo estos días, la decisión para hacerla fue unánime.

Nos ponemos pronto en marcha porque hay una tiradita hasta allí, y empezamos a disfrutar ya en el viaje en coche, especialmente desde Entrepeñas en adelante, admirando los magníficos paisajes de esta poco valorada provincia de Guadalajara y comentando lo bueno de recorrer aquellos parajes en bici, lo que hace que estemos impacientes por llegar y empezar a dar pedales.

Sorprendidos agradablemente por la belleza del paisaje que rodea El Recuenco, mientras resoplamos viendo como baja el termómetro (-2º a las 10 de mañana!!), llegamos por fin a casa de Poli. Rápidamente nos preparamos para empezar a dar pedales, que es la única manera en que vamos a entrar en calor, y empezamos a rodar.

Primer tramo de carretera y unos kms después nos internamos ya por caminos y pistas en amplias zonas de roble y encina, después interminables pinares, disfrutando de verdad, entre subida y bajada, de los espectaculares paisajes que se van sucediendo y que arrancan continuamente nuestras admiraciones. Así llegamos a las inmediaciones de Arbeteta, a donde llegamos después de un largo descenso, en medio del cual es necesario parar para recrearse con la panorámica de este bonito pueblo y hacer las obligadas fotos. Breve recorrido por algunas calles, hasta llegar a la plaza y echar un vistazo y unas fotos al famoso Mambrú, instalado en lo alto de la torre de la iglesia, y de aquí al mirador sobre el barranco del arroyo de la Rambla, desde donde, retomando la ruta, salimos ya del pueblo.

La ruta sigue siendo un auténtico espectáculo, con impresionantes vistas en cualquier dirección a la que se mire, entre las cuales podemos admirar el entorno de las Tetas de Viana, en contraste con las torres de la nuclear. Pero claro, esto no es "gratis", porque llegar arriba para ver cuesta subirse unas buenas pendientes, algunas bastantes duras y eso ya no gusta tanto, aunque en esta ocasión viene bien para no pasar frío y merece la pena por lo que se disfruta una vez arriba.

Llegamos al final del recorrido con una divertida bajada y ya con ganas de hincarles el diente a las chuletitas y calentarnos con unos tragos de vino. Empezamos con unas tapitas y unas cervezas, mientras en una buena chasca se van haciendo las brasas para la carne. Charla amigable y repaso de la ruta de bici alrededor de la lumbre, que se agradece porque el frio no cede, alternando vinito y chuletas que van alegrando el ambiente. En la calle ya no hay quién pare, así que terminamos ya en el bar con unos bizcochitos borrachos típicos de Guadalajara y el café y gintonic reglamentarios.


Y ya para casa ... pero como cada viaje lo tenemos que terminar como una aventura, viene el lío: Teo descubre que ha perdido la llave del coche!!! Se organiza la búsqueda: se rastrea todo el patio (¡cubierto con una cuarta de hojas!), se revisa toda la casa, la ropa, los coches, se vuelve a repetir la operación tres o cuatro veces ...  y después de casi dos horas y pasmados de frío, abandonamos las pesquisas sin resultado. Tendrán que enviarle otra llave y volver a por el coche mañana. Deseando meternos en los coches partimos de vuelta, para llegar a casa y poner fin a la jornada a más de las diez de la noche.

Y en 2014 seguiremos disfrutando de los amigos, de la bici, del campo y ... de todos estos ratos!!!

Algunas fotos más.