lunes, 4 de enero de 2016

Por la Costa da Morte: Laxe-Camariñas

8 julio 2014

Ruta desde Laxe por la Costa de la Muerte

Salimos de Laxe, pueblo marinero situado en el centro de la Costa de la Muerte, en la comarca de Bergantiños, y lugar de nacimiento, o como si lo fuera, de nuestro querido amigo Juanjo, Q.E.D.P., subiendo unas empinadas cuestas que nos plantan ante una increíble vista sobre la playa de Soesto, arenal retirado y tranquilo de fina arena blanca que se abre sobre la rocosa costa hacia el mar abierto. 

Bordeamos la playa y casi sin darnos cuenta se despliega ante nosotros la playa de Traba, que atravesamos por unas pasarelas de madera sobre la denominada laguna de Traba, espacio natural rico en fauna y vegetación. La leyenda dice que bajo esta laguna se encuentra la ciudad de Valverde, hundida por el Apóstol Santiago por desoír las enseñanzas de éste.

Seguimos por unos caminos casi imaginarios sobre las rocas del borde del mar hasta llegar a Camelle, pueblo marinero que dicen surgir del asentamiento de marineros vascos en búsqueda de ballenas, donde nos acercamos a ver la antigua morada de la leyenda local, Man, el alemán de Camelle, escultor y ermitaño que construyó en las rocas una casa-museo dedicada a la naturaleza y al mar. Desde allí y sin dejar de bordear el mar pasamos junto a Arou, pequeño pueblo marinero rodeado de arboledas de pinares y eucaliptos, y comenzamos a subir la montaña hacia la aldea de Santa Mariña, desde donde nos encaminamos de nuevo al borde del mar, bajando hasta el cementerio de los Ingleses, última morada de los naúfragos del acorazado Serpent, uno de los peores naufragios de los que dieron nombre a esta costa, la Costa da Morte.

La leyenda dice que los habitantes de estas costas, de origen celta, eran algo sanguinarios. Por lo visto atraían a los barcos que en las noches de tempestad se acercaban a la costa buscando refugio, mediante sencillas artimañas simulando las luces de un pueblo. Los lugareños colocaban faroles en los cuernos de los bueyes y los situaban frente a alguna de las muchas zonas de islotes rocosos para que al acercarse los barcos chocaran contra ellos y zozobraran. La mar en su tempestad arrojaba luego a la costa el producto de la su carga y los desalmados obtenían un sangriento botín. Pero es solo una leyenda que se repite por toda la costa celta, vasca, normanda e irlandesa. Es por esto que en muchos mapas figurativos se representa a esta “Costa da Morte” con un candil sobre una cabeza de buey.

Seguimos bordeando el mar pero ya empieza a hacerse un poco tarde y en lugar de acercarnos al famoso faro de cabo Vilán y al pueblo de Camariñas, decidimos emprender el camino de vuelta pero ya por el interior. Paramos a comer en Xaviña, al lado del Puente del Puerto, donde una belleza local nos ayuda a reponer fuerzas con una estupenda comida.


Volvemos por el interior, parte por carretera y parte por pistas forestales entre pinos y eucaliptos, hasta llegar a Laxe. Nos tomamos la preceptiva Estrella de Galicia en una terraza frente al mar y desde allí unos se acercan a bañarse a la playa y otros a visitar la lonja para ver cómo se subasta el pescado recién llegado. En resumen una extraordinaria jornada gallega de bicicleta junto al mar en la mejor compañía. Habrá que volver algún otro día….



PEPE


martes, 22 de abril de 2014

Nueva Gran Ruta: El Camino del CID

3 abril 2014 - VIVAR DEL CID

Después de varias reuniones (por supuesto con cocido, patatas con bacalao, arroz o tontería similar por delante), y entre múltiples propuestas (que aquí en la mesa todas parecen bien), decidimos que la próxima Gran Ruta sería el Camino del Cid. Aunque nos gustaban también otras, como la TransAndalus, el Camino del Norte, la TransIberia, etc., etc., un poco cansados de viajes largos y algún otro factor nos decidieron a seguir los pasos de este héroe de la Reconquista.
Así pues, por primera vez sin prisa, ya que teníamos el destino a poco más de dos horas y en un sólo vehículo porque en esta ocasión fallan dos colegas, salimos cerca del mediodía con intención de parar antes de llegar a Burgos, en cualquiera de los sitios donde se puede disfrutar de un estupendo lechazo. Y cómo no, con el infalible olfato de Víctor, paramos cerca de Aranda y disfrutamos de una excelente y agradable comida. Y a buen precio, aunque eso lo corregimos enseguida tomando el gintonic en el parador de Lerma, donde nos arreglan el 'fondo'.
Llegamos a Vivar (donde comienza el tramo de El Destierro, que es el que vamos a hacer hasta Atienza) a las 7 de la tarde, con tiempo de ver la casa, comprar y que Paquito se luzca preparando una magnífica cena. La casa rural La Morada del Cid está muy bien cuidada y bien equipada, con gente muy amable, aficionados a la bici, que nos dan alguna información valiosa de lo que vamos a encontrarnos. Hasta futbolín tiene, así que en la sobremesa y gintonic en mano, se prepara un apasionante torneo antes de irse todos a dormir.

4 abril 2014 - VIVAR DEL CID - SANTO DOMINGO DE SILOS (75 km previstos, 97 km reales)

La previsión es de bastante frío, así que no madrugamos mucho y salimos a las 9 y media, después de un buen desayuno. Con 2 graditos nos dirigimos a la "Legua 0", punto de inicio del camino, a poco más de un km. de la casa rural. Fotos de rigor y en marcha hacia Burgos, primer punto importante. Con algunas dudas hasta centrarnos con las nuevas marcas, desvíos y demás, en una hora estamos allí, pero perdemos bastante tiempo entre llegar a la catedral, sellar y salir de la ciudad de nuevo. Ya empezamos ...


La ruta discurre sin problemas por las amplias tierras castellanas, no es dura y nos permite recuperar algo de tiempo. Llegamos así a San Pedro de Cardeña, parada y foto obligada y también cervecita, que ya llevamos un trecho. Seguimos por llanos inmensos, zonas de monte y cultivos, buenos caminos y el frio que ya ha remitido, pero con la amenaza de la lluvia, que se prevé para media tarde y que esperamos ver ya en Silos. Sin embargo, relajada la atención por la tranquilidad del paisaje, la falta de dificultades y la conversación, nos pasamos un desvío y perdemos el camino. Error que, en vez de arreglar volviendo, solucionamos con otro: seguir e intentar coger el camino más adelante. Y lo conseguimos, pero haciendo unos 24 km de más y dos horas empleadas. Y seguimos ...

Retomamos la ruta, pero con este contratiempo se nos ha pasado la hora de la comida, así que en el primer pueblo ya en ruta al que llegamos, Cubillo del Campo, hacemos parada y nos ofrecen unos riquísimos huevos fritos, patatas y jamón a la sartén que sólo recordar me hace agua la boca. Aunque la comida nos levanta el ánimo, no es suficiente para Poli y Pepe que, pensando que quedan aún casi 35 km, que son los más durillos y que por la hora que es, las 5 y media, nos vamos a mojar seguro, deciden avisar a Ramón y su coche salvador y ponen fin a su ruta por hoy. El resto salimos rápidamente para evitar otra amenaza, que se nos haga de noche. Ainss ...


Cumpliéndose el pronóstico comienza un rato después una llovizna fina, a ratos más fuerte, pero constante, que ya nos acompaña hasta el final. La ruta es muy bonita, por buenas pistas o carreteras locales en los que no se hace barro y nos permite disfrutarla aún con lluvia. Pasamos también pueblos históricos que merecerían una visita, pero lo hacemos sin apenas parar por la falta de tiempo. En el más conocido, Covarrubias, preguntamos a un ciclista y nos anima a seguir por camino los 16 km que quedan, asegurando que el barro no será problema. Y no lo es, pero tras disfrutar de un tramo precioso junto al curso de un río, comienza una zona de monte donde la continua ascensión, el terreno blando y cantidad de charcos lo endurecen mucho y lo acusamos con un ritmo lento. Últimos kms llanos para llegar justo a tiempo de que se 'apague' la luz, un poco después de las 8 y media, a Santo Domingo de Silos.

Ducha reparadora y nos apretamos una magnífica cena en la que devoramos todo lo que nos ofrecen: caldo, paella, morcilla, pasta, magro con tomate y un lechazo de 10, regado con cervecitas y buen vino. Con un agradable paseo por este tranquilo pueblo rematamos el duro día, que ni para copitas nos quedan ganas!!

5 abril 2014 - STO DOMINGO DE SILOS - CASTILLEJO DE R. (71 km previstos, 0 km reales)

El día amanece bastante desagradable, con lluvia por la noche que a estas horas aún sigue, muy fina pero sin pinta de parar pronto. O sea, se anuncia una ruta que en sí no es dura, pero que, como la de ayer puede complicarse por el agua o el barro.
Esto y lo tocados que algunos llegaron ayer, hace que unos se decidan rápido y a los más animados no haya que insistirles mucho, para que carguemos las bicis en el carro y hagamos jornada de turismo por la zona viendo lo que nos dejamos ayer, y luego la ruta en coche.

Empezamos por Silos, acudiendo a escuchar los cantos gregorianos que tan famoso hicieran a este monasterio, visita obligada al claustro y luego por los alrededores. Ponemos después rumbo a Covarrubias (quién nos iba a decir ayer que volveríamos a verlo)  y por el camino Ramón, que ya había investigado, nos lleva a recorrer el desfiladero de La Yecla, un impresionante cañón que merece mucho la pena ver.

Ya en Covarrubias hacemos un recorrido por sus sorprendentes y cuidadas calles medievales, la iglesia de Santo Tomás, el torreón, la Colegiata, la muralla junto al Arlanza ... por supuesto con las debidas paradas para degustar los vinos y tapas de la zona, e incluso visitamos una pequeña bodega, que muy amablemente nos enseña su dueña, probando (y comprando) sus vinos. También nos recomendó donde -Casa Galín- y qué comer -olla podrida- y tanto lo uno como lo otro fue un acierto total y comimos magníficamente. Lo dice Víctor: hay que preguntar!!

Nos ponemos de nuevo en marcha y hacemos parada en Peñaranda de Duero, otro bonito pueblo que merece visita, con una iglesia, varios palacios y un castillo impresionantes y muy bien conservados. Compra para la cena que de nuevo se va a currar Paquito, y a buena hora estamos ya en Castillejo de Robledo. Mientras unos descargan y organizan la distribución en la casa otros lavan las bicis para el día siguiente, y ya instalados nos disponemos a disfrutar de las estupendas tortillas, morcilla y ensaladas que ha hecho nuestro improvisado pero profesional cocinero de ruta. Vaya chollo tenemos con él. Unos gintonics caseros entre charla y tele, comentando lo acertado y aprovechado que nos ha salido el día, y a dormir que mañana sí hay ruta.

6 abril 2014 - CASTILLEJO DE ROBLEDO - BERLANGA DE DUERO  (92 km)

Un buen desayuno para empezar el día, que hoy si, amanece fantástico, sin frío, ni aire y con mucho sol. La etapa es larga pero de poca dificultad, y así empieza, por un precioso valle y buen camino completamente llano. Alguna subida suave y tendida, y de nuevo a llanear pasando los kilómetros casi sin sentir.

Tras los primeros 30 km, llegamos a San Esteban de Gormaz. Breve recorrido por sus calles y subida hasta la iglesia de Ntra.Sra. del Rivero, que terminamos con la obligada cervecita, hoy para refrescar que el calor aprieta lo suyo. De nuevo en ruta vamos largo rato junto al Duero, camino de otra importante localidad: Burgo de Osma. Visitamos la monumental catedral, centro histórico y Plaza Mayor, que al ser domingo, hora del vermú y con un tiempo veraniego, presenta un ambiente muy animado en los muchos bares y terrazas. Por supuesto no perdemos la ocasión, menudos somos nosotros para estas cosas, y nos sumamos a disfrutar de unas cervezas frescas y alguna tapita rica. Tampoco mucho porque llevamos los restos de la cena en las mochilas, vino incluido, para comer en el camino, y no es cuestión.

 Seguimos la marcha y un poco más adelante, junto a la fuente del pequeño pueblo de Vildé, hacemos la parada y damos buena cuenta de la tortilla, morcilla, chorizo y demás, con unos tragos de vino y agua fresca de la fuente, mientras Teo cruza charla y bromas con unos paisanos. Desde aquí, el camino se dirige a Gormaz, cuyo impresionante castillo llevamos viendo de vez en cuando desde hace ya bastantes kms. La ruta no pasa por el pueblo, pero Teo y Paquito en un alarde de energía suben hasta él y de allí hasta el castillo, apretándose una subida considerable.

El resto mientras vamos ganando terreno, por llanos interminables y a través de pequeños pueblos, camino ya del final en Berlanga de Duero.
Nos agrupamos antes de llegar y sobre las 6 y media estamos tomándonos una jarrita de cerveza en la bonita plaza porticada.

Después de pasar por el hotel y la duchita correspondiente, damos un paseo por las calles y plazas de Berlanga, su monumental iglesia y nos sentamos en un bar muy agradable donde empezamos con unos vinos y acabamos cenando muy, muy bien. Como cada noche, unos a pasear y otros a por la copita y contentos todos por el día y la ruta, damos por terminada la jornada.

7 abril 2014 - BERLANGA DE DUERO - ATIENZA  (55 km)

Última jornada del primer tramo, El Destierro, que promete mucho por la zona que vamos a recorrer y en un día espectacular, como el de ayer, para disfrutar de la bici y del camino.

Siguen los problemas de Pepe con su espalda, así que decide hacer de paje de Ramón y ambos se encargan de sellar, recoger y preparar los víveres para la parada a comer en ruta. Los demás nos ponemos en marcha, empezando con una larga pero suave subida, por zona de monte, frescas umbrías, tramos de sendero ... vamos, para no perdérselo. Pasamos después por bonitos pueblos sorianos, con muy poca gente, pero con iglesias y casas señoriales impresionantes, que hablan de un pasado bastante más esplendoroso: Brías, Abanco, Torrevicente ...

A partir de este último empieza un tramo trialero muy bonito, pero bastante técnico y complicado en ocasiones, que discurre junto al cauce de un discreto río, suficiente sin embargo para que Teo, al intentar cruzarlo, se pegue un buen golpe (afortunadamente sin consecuencias) y el correspondiente chapuzón. Poco después llegamos a Retortillo, previo pinchazo doble de Paquito que sigue como puede, y de aquí, en larga subida por carretera, entrada en Guadalajara y vertiginoso descenso después, llegamos a Miedes de Atienza donde Ramón y Pepe ya nos esperan con el picnic preparado y las cervecitas en el pilón de la fuente.

Últimas morcillas y chorizos de la compra, todo rico, rico, la cerveza fresca y hasta chupito de Lagavulin, y nos disponemos a atacar los 17 kms restantes, aunque Poli tentado por la visión del carrito y el coche y Paquito porque se niega a arreglar de nuevo el pinchazo, deciden que para ellos ha acabado allí el camino. El resto, retomamos la ruta por un amplio llano y con el próximo pueblo, Romanillos de Atienza, en el horizonte. El último tramo nos castiga un poco, con continuas subidas, suaves pero de mal firme, con mucha gravilla que lo hace más duro, pero que discurre por un entorno espléndido. Un rato después avistamos por fin Atienza y su majestuoso castillo desde un alto; después de admirarlo unos minutos y hacer algunas fotos, nos lanzamos a liquidar el último trecho, que acaba en fuerte subida ya por las calles hasta la plaza del Trigo, donde acabamos la aventura. Aunque Teo, como siempre, y alguno más que le acompañamos en esta ocasión, rematamos la faena subiendo hasta el famoso agujero en la muralla y luego al castillo.

Cervecitas reglamentarias, ya con la satisfacción del trabajo hecho, las burras al carro, sellado de salvoconductos y camino de casa, bastante satisfechos de esta nueva Gran Ruta, verdaderamente atractiva.

Aunque para terminar, quiero recoger aquí una crítica constructiva: al paso por ciudades y poblaciones ¡no hay marcas! Es posible que quieran respetar edificios y demás, pero sin gps se hace muy difícil salir por el sitio correcto, incluso en pequeños pueblos, por lo que creemos que debería valorarse el modo de corregir esto.

Y acabamos esta crónica, que sólo pretende contar estas aventuras por si a alguien le sirven, aunque sólo sea de entretenimiento, con un comentario de nuestro pastor y guía, Víctor:

""""Nos parecía que después del Camino Portugués el  Caminodel Cid iba a ser un camino menor, cosas de la mente, porque nos ha resultado un camino lleno de novedades.  Empezando por un  ondulado paisaje cambiante, de pequeños valles abiertos de vegetación baja,  por donde se ven los caminos zigzaguear en lontananza.
Descubriendo pueblos llenos de Historia Medieval, de cuando Castilla era tierra disputada y el río Duero frontera.
Degustando la comida local, con especial mención a la Olla Podrida de casa Galin en Covarrubias.
Hemos redescubierto las bondades de alojarse en casas rurales cálidamente rehabilitadas en los pueblos del  camino, lo que nos ha permitido hacer una vida más a nuestro aire, con máxima expresión en la preparación de las cenas de grupo, de lo que vamos mercando por aquí y por allá, a capricho, en esta ocasión “made by Pakito”, que se lució dos noches en la cocina, con mención especial a unas riquísimas tortillas de patatas. Impresionantes. Deseando repetir Camino y cenas.""""


sábado, 1 de febrero de 2014

El 60 'cumple' del ANTEQUERANO

24 al 26 enero 2014


·         ANTEQUERA. Ya sabéis que fuimos más coches que personas,  y nos fuimos incorporando  a  la noche antequerana “a buchitos”. Sobre las diez ya estábamos todos tomando vinos y cañas. Al grupito Toc@pedal se le unió El Rano con su mujer, gente muy agradable y simpática.

En todos los locales había bullicio y escaso sitio para la tangana de gente que éramos, así que estuvimos deambulando por callejuelas varias buscando locales donde cupiéramos y se pudiera cenar.  A destacar , ¡qué pena me dais alcalaínos ¡,  la buenas marcas de  vino , y unas  tapas  que yo calificaría de endémicas ,  por ejemplo : los  pajaritos fritos de granja; un manjar aunque una putada para el pobre bicho.
Esa noche, cosa rara pero es que había mucho miedo, no pasamos de la 1.30h y como el HOTEL Cozo Vieho  estaba en el centro, a la 1.35 ya estábamos roncando.
 
·         EL TORCAL . A las 7.30h, ya os he dicho que había miedo, se encontraba ya  el grupo desayunando un  espectacular mollete completo.

 A las 8.30h salíamos colina arriba animados por el griterío que ya se tenía Pakito. Vamossss  Hossstia  Vicccctor  que llegamos tarde!!! . La noche anterior decidimos que el primero que llegara al cruce a la salida de la ciudad, decidiría si íbamos por la ruta larga o por la corta, (Larga= la del año pasado y Corta= al Torcal por la boca del asno, con sus 15km de subida continuada desde Antequera). Decidió Paco por la corta, pues aumentaba la posibilidad de que  coronáramos todos con el  tiempo necesario para volver. Recordad que venía Roberto Beriguete con muy pocos kms en sus piernas pero con muchos güevos.

El día estaba bueno pero nuboso y el Torcal con boina, pero nada hacía presagiar el tormento posterior. PA,Mi,Ro,Pe,Pa y Vi, enfilamos la montaña en grupo hasta la base del gigante.

Entramos por el lado contrario a la ruta del pasado año, por la temida Boca del asno, un serpegeante camino con el  12% de desnivel que te deja  hasta los mismísimos del viento, y en la base de la subida principal. Paramos en la fuente para coger fuerzas y descubrir que el tiempo había cambiado, aumentó la intensidad del viento a casi como la del año pasado pero como novedad traía una  temperatura gélida.  No sé de dónde coño venía ese aire tan frio pero hacía más que el día que estuvimos en el hayedo de Guada y que nos nevó. Así que sin titubear y para no enfriarnos tiramos todos para arriba.
Pues colegas, ¡!   Todos coronamos ¡! , hasta Roberto que tiene mérito, cada uno con su marcheta y con su pelea contra el aire, pero  al final quedamos más contentos que un niño con una teta. Y sólo eran las 11 AM ¡!!

Después de la consabida visita al mirador nos relajamos un poquito en el local de encuentro,  y ya cuando Pakito empezó otra vez a cantar esa canción suya que dice: “ ¡! vámonos ya maricones que no llegamos, Viiiictor  ¡! “ .  Empezamos a pensar en la temible bajada. Unos bajo chuba otros bajo prensa local, pero todos  protegidas las partes blandas, nos aventuramos una vez más a tiritar los últimos kms.  Se nos helaron las manos, las rodillas y los mocos, pero salvo meneos de burra y tener que pedalear porque se quedaba parada, no hubo incidentes, así que volvimos felices  y con ganas de empezar la fiesta de paisano en la Venta El Coneho.
 
·         EL EVENTO. Bueno ya sabéis, una mesa corrida entre muchos amigos y venga a darle al vino, al coneho, a las papas, a las papas, a las papas, al chorizo.. al vino, al magro con tomate, al lomo de orza, a las ensaladas, etc. Así sin parar durante horas. Luego regalos al ojomeneado y café y copitas en otro local. Por la tarde descansamos a base de gintonis y por la noche más comida y más copitas, con baile variado en “el 80”, de marcado ambiente HotDog, para ver una mujer postconstitucional, excepto las nuestras claro, había que comprar el interviú.

 
Hora del primer  suspiro, sobre las 3.40h soplo más o menos. Y a las 8:AM en pié, que se iban Roberto y Rosa y había que desayunar con ellos:  mollete, zurraspita, manteca colorá, aceinte, tomate y sal.  Joderr se me hace la boca agua de recordarlo.

 
 Anécdota:  en la tarde anterior acompañamos al Pakito a Mercadona,  en la foto podemos apreciar la paciencia mantenida por alguno, dónde se compró unos tomates y un surtido de quesos……?? Se metió en el hotel a eso de las  20,00h  y ya no lo volvimos a ver más……? Según dicen salió  a las cuatro y media de la mañana hacia Alcalá,………¿ habrase visto tío raaro, raaro,….  ¡!que pedazo de Maricón ¡!!
 
 
Saludos
 
Vi

jueves, 2 de enero de 2014

El Recuenco, el pueblo de Poli

14 diciembre 2013

Para terminar el calendario de rutas de este año (la anterior fue la del Cocido con los colegas del C.C.Yunquera) habíamos dejado la que propuso Poli por la zona de su pueblo, El Recuenco, un entorno espectacular en una de las zonas más bonitas de Guadalajara, la Alcarria Baja, lindando ya con la provincia de Cuenca. Con este marco y el plan para el final a base de chuletas a la parrilla y buen vinito para recuperar, no era cuestión de dejarlo pasar, así que a pesar del intenso frío que estaba haciendo estos días, la decisión para hacerla fue unánime.

Nos ponemos pronto en marcha porque hay una tiradita hasta allí, y empezamos a disfrutar ya en el viaje en coche, especialmente desde Entrepeñas en adelante, admirando los magníficos paisajes de esta poco valorada provincia de Guadalajara y comentando lo bueno de recorrer aquellos parajes en bici, lo que hace que estemos impacientes por llegar y empezar a dar pedales.

Sorprendidos agradablemente por la belleza del paisaje que rodea El Recuenco, mientras resoplamos viendo como baja el termómetro (-2º a las 10 de mañana!!), llegamos por fin a casa de Poli. Rápidamente nos preparamos para empezar a dar pedales, que es la única manera en que vamos a entrar en calor, y empezamos a rodar.

Primer tramo de carretera y unos kms después nos internamos ya por caminos y pistas en amplias zonas de roble y encina, después interminables pinares, disfrutando de verdad, entre subida y bajada, de los espectaculares paisajes que se van sucediendo y que arrancan continuamente nuestras admiraciones. Así llegamos a las inmediaciones de Arbeteta, a donde llegamos después de un largo descenso, en medio del cual es necesario parar para recrearse con la panorámica de este bonito pueblo y hacer las obligadas fotos. Breve recorrido por algunas calles, hasta llegar a la plaza y echar un vistazo y unas fotos al famoso Mambrú, instalado en lo alto de la torre de la iglesia, y de aquí al mirador sobre el barranco del arroyo de la Rambla, desde donde, retomando la ruta, salimos ya del pueblo.

La ruta sigue siendo un auténtico espectáculo, con impresionantes vistas en cualquier dirección a la que se mire, entre las cuales podemos admirar el entorno de las Tetas de Viana, en contraste con las torres de la nuclear. Pero claro, esto no es "gratis", porque llegar arriba para ver cuesta subirse unas buenas pendientes, algunas bastantes duras y eso ya no gusta tanto, aunque en esta ocasión viene bien para no pasar frío y merece la pena por lo que se disfruta una vez arriba.

Llegamos al final del recorrido con una divertida bajada y ya con ganas de hincarles el diente a las chuletitas y calentarnos con unos tragos de vino. Empezamos con unas tapitas y unas cervezas, mientras en una buena chasca se van haciendo las brasas para la carne. Charla amigable y repaso de la ruta de bici alrededor de la lumbre, que se agradece porque el frio no cede, alternando vinito y chuletas que van alegrando el ambiente. En la calle ya no hay quién pare, así que terminamos ya en el bar con unos bizcochitos borrachos típicos de Guadalajara y el café y gintonic reglamentarios.


Y ya para casa ... pero como cada viaje lo tenemos que terminar como una aventura, viene el lío: Teo descubre que ha perdido la llave del coche!!! Se organiza la búsqueda: se rastrea todo el patio (¡cubierto con una cuarta de hojas!), se revisa toda la casa, la ropa, los coches, se vuelve a repetir la operación tres o cuatro veces ...  y después de casi dos horas y pasmados de frío, abandonamos las pesquisas sin resultado. Tendrán que enviarle otra llave y volver a por el coche mañana. Deseando meternos en los coches partimos de vuelta, para llegar a casa y poner fin a la jornada a más de las diez de la noche.

Y en 2014 seguiremos disfrutando de los amigos, de la bici, del campo y ... de todos estos ratos!!!

Algunas fotos más.

lunes, 25 de noviembre de 2013

El Hayedo de Tejera Negra

16 noviembre 2013

Magnífica mañana la que pasamos hoy en el Hayedo de Cantalojas. Había muchas dudas antes de ir porque la previsión del tiempo no era nada favorable: temperatura bajo cero y alta posibilidad de nieve. Pero finalmente no nos dejamos asustar y, aunque se cumplieron los pronósticos (ya no fallan los del tiempo ni en la hora), nos alegramos enormemente de acudir a la cita porque resultó un día espectacular.


A temprana hora quedamos en Yunquera para iniciar el viaje, y allí acudimos los Toc@pedaleros Paco, Víctor y Pepe y los enBICIados Michel, Angel, Josu y Gonzalo con dos amigos de Guada, Juan y Ramón, ... y yo de bisagra por los dos grupos. Entre bromas, comentando el frío que íbamos a pasar, nos pusimos en marcha y ya llegando confirmamos los temores, cuando el termómetro del coche marcaba -1º y un fino manto blanco cubría toda la zona, incluidos algunos tramos de la carretera.

Ya en Cantalojas, desmontamos las bicis y sin mucho preámbulo, que no está la cosa para estarse quieto, empezamos a rodar camino de la entrada del parque. Pronto vamos a ver que hoy el protagonismo en la belleza del paisaje no va a ser para el colorido de las hayas, ya casi desprovistas de hojas, sino de la nieve que, en una capa cada vez más espesa a medida que vamos ascendiendo, acaba por cubrir hasta el camino que recorremos.

Así, la marcha resulta de lo más agradable, pues vamos casi agrupados, más pendientes de admirar lo que vamos viendo y disfrutar de ello, que de rodar más o menos rápido o subir mejor. Paradas, fotos, agrupamiento, comentarios .... esta es la tónica que primará en todo el recorrido y como se irá desarrollando la ruta, aunque alguno pudiese ir más rápido, como Juan y Ramón, que sin embargo se integran perfectamente en el grupo, aprovechando para hacer fotos y charlar con unos y otros, en esta primera ocasión en que compartimos camino. O Gonzalo, que disfrutó como un chaval, hoy que iba un poco sobrao con el nivel del grupo.
En los últimos kms., hacia la una de la tarde, se mete una ventisca que cada vez va a más y nos obliga a apretar la marcha, ya que la nieve se nos va quedando encima y poco a poco nos irá calando. Ya estamos por el curso del Zarzas y en poco rato cruzamos el puente sobre el río Lillas, iniciando la subida a la caseta de información. Por la pista que vinimos nos encaminamos de vuelta a Cantalojas, deseando ya llegar cuanto antes al calorcito del restaurante donde vamos a comer. Bajo una espesa nevada cargamos rápidamente las bicis, nos cambiamos como podemos la ropa mojada y corriendo vamos llegando al bar donde lo primero de todo es tomarnos un caldito que nos hace entrar en calor de la mejor manera.

La comida no desentona con el resto pues estaba todo riquísimo ... o teníamos mucha hambre, y sed, que no veas la factura del vino!! Una buena sobremesa, ya mas relajados, sirve para compartir más comentarios sobre lo disfrutado en la ruta en tono de buen humor. Y ya, cuando casi empieza a anochecer, camino de vuelta, no sin complicaciones, pues ha seguido nevando y la carretera por Galve está para no arriesgarse (algún atrevido ya se ha accidentado), por lo que nos vemos obligados a irnos por Atienza, aunque alguno (con todoterreno que todo hay que decirlo) se va detrás de la quitanieves y pasa por allí.

En fin, otra excursión que resulta muy gratificante, para recordar y comentar en futuras reuniones y hacer pasar envidia a los que no se han decidido a venir.

Gracias a los que decidisteis venir y hacerlo posible!!!

Algunas poquitas fotos aquí.

lunes, 18 de noviembre de 2013

A Santiago por Portugal. 6ª y última etapa

4 al 8 de octubre 2013

Esta vez si lo conseguimos, quizá porque es la ultima de este Camino. Salida del grupo principal (Eugenio y Natalio por cuestiones laborales salen por la tarde) antes de la 1 del mediodía y parada para comer en Peñaranda. Inusual llegar casi de día, aunque buscando el hotel ya anochece. Nos vamos pronto a cenar y repetimos en A Taberna do Carregal que nos gustó mucho la última vez y la mitad no lo conocían. También esta vez salimos muy contentos por cenar bien -de cine el bacalao en cualquier versión- y barato. Mientras esperamos a los del turno de tarde, paseamos por las calles de Oporto viendo el ambiente y donde tomar una copita.
Llegan por fin los que faltaban y después de los saludos y guardar coche y maletas se hace la clásica división de coperos y rajaos y cada grupo se va a lo suyo.

1ª jornada. OPORTO - PONTE DE LIMA. 85 km. previstos pero 100 reales!!

Para llegar a buena hora, decidimos madrugar un poco más, pero las meigas (que ya estamos cerca de Galicia) ya se encargarán de chafar nuestras buenas intenciones. Al llevar 2 coches, la tarea es como antaño para Ramón que tiene que pegarse el viaje hasta el final con uno y volver a por el otro. Y no siempre hay buena combinación de vuelta. Bueno, pues hoy ha sido uno de ellos, de modo que ya en la mañana nos avisa de que llegará bastante tarde.
Puestas así las cosas, tenemos menos prisa por llegar porque no tendremos las maletas, así que lo tomamos con calma y hacemos más turismo, paramos a comer de mantel en Barcelos, muy bien por cierto, a base de pollo a la parrilla, patatas, arroz, ensaladas ... y con un vino diferente, tan diferente que ni con gaseosa se consigue que se parezca a ningún otro (que malo por Dios!!)

Y después quién pedalea!! pues un paseo turístico por el pueblo, que merece la pena ... y un rato de relax, casi una siesta en el césped de un parque, a la sombra, nos facilita la digestión. Nuevo recorrido por las calles céntricas ya sobre las marcas del Camino y dejamos Barcelos para seguir nuestra ruta.

Se nota ya la cercanía a Galicia porque cada vez abunda más la vegetación y los estrechos caminos y carreteras entre pueblos de casas dispersas y caseríos agrícolas y ganaderos. El resto de la ruta discurre sin incidentes y hacia las 7 de la tarde nos tomamos ya una cerveza en una animada zona de la ribera de Ponte de Lima, precisamente junto al "ponte" y decidimos después ir al hotel para al menos guardar las bicis. Allí, unos en la habitación y duchita caliente y otros 'ducha' fresca de cerveza en el bar, nos disponemos a pasar la espera, por cierto viendo al Madrid, que agónicamente gana al Levante. Vaya tela ...

Casi a las 10 aún no ha llegado Ramón, y como cierran los restaurantes, aún vestidos de 'faena' la mayoría se van a cenar mientras algunos prefieren ya seguir en la cama. Por fin a las 11 y media llega, directamente al restaurante a cenar, que bien se lo ha ganado. Así que cuando repartimos las maletas es ya para preparar la ropa para el día siguiente. Otras veces los planes se nos habían ido al garete, pero como esta ninguna.

2ª jornada. PONTE DE LIMA - PONTEVEDRA. 85 km. ... y 10 sin hacer!!

Penúltima jornada la que empezamos hoy y muy posiblemente la más dura de toda la ruta, pues son unos 87 km pero con más de 1600 m de desnivel positivo. Horario igual al de ayer para no llegar tarde y objetivo que no se cumple, una vez más. Pero vamos por orden.
Para no ir haciendo esperas y en atención a los que van peor, empezamos con un ritmo suave y asequible para todos. Eso y un largo tramo de subida, bueno casi de escalada, que hay que hacer empujando la bici y a veces con ella al hombro, difícil hasta para ir andando, nos hacen emplear casi 3 horas en los primeros 24 km. Esta vez si que nos hace falta, así que en cuanto hay oportunidad, paradita para una cerveza y de nuevo a la ruta. El ritmo moderado viene muy bien porque permite ir disfrutando del camino y del entorno, realmente bonitos y, más o menos, vamos manteniendo el horario.

Así hacemos los últimos kilómetros Portugal y cruzando el puente sobre el Miño, antiguo control y frontera, entramos en nuestra querida España. Estamos en Tuy y decidimos hacer una paradita para celebrarlo y recuperar fuerzas. Deberíamos haberlo hecho breve, pero ya nos conocemos y, sin pensar en la tarea que tenemos por delante, fuera cascos y guantes y a comer sin prisas, con lo que empezamos a liquidar las posibilidades de llegar a buena hora al final de la ruta. Además, una vez sentados, se relajan los cuerpos y cualquier excusa es buena para aplazar la vuelta a los pedales: que si postre, que si el cafelito ...  y una copa?  Ainsss

Y eso que la comida resulta bastante mala, con una tortilla insufrible, fritos de congelados ... vamos, que echamos de menos hasta la peor comida de las del país vecino. Pues ni así. Al fin, entre protestas de unos por echar a andar y de otros por seguir sentados, retomamos de nuevo el camino y nos animamos rápido, ya que resulta muy gratificante rodar por lo que podría ser el tramo más bonito, tanto en Portugal como lo será en Galicia: oscuras pero acogedoras 'corredoiras', pequeños y muy bien conservados pueblos con multitud de casas antiguas de piedra ...

Hacia las 6 vamos ya muy justos, pero eso no nos impide volver a meter la pata. Al pasar por Porriño, en plenas fiestas, mucha gente por la calle, música, chiringuitos ... nos puede el ambiente y sin mucha resistencia hacemos una nueva parada para otra cerveza. Media hora más que ya, con la marcha que llevamos, casi podemos decir que apuntilla definitivamente el objetivo de llegar a Pontevedra sin que nos anochezca en ruta, lo que significa no llegar, pues no es posible rodar de noche cerrada ni por caminos, ni por carreteras estrechas un grupo tan numeroso.


Y al final se confirma. El ritmo que llevamos no es suficiente y poco después de pasar Arcade paramos en el puente sobre el río Verdugo para agruparnos y decidir que hacer pues aún faltan más de 10 km y ya está totalmente oscuro. Debate general y acuerdo en el primer punto: dar por terminada la ruta y llamar a Ramón. Algo más de discusión genera el segundo:  retomar mañana aquí o salir directamente desde Pontevedra?

Finalmente, valorando que son dos viajes para volver, o sea no salir antes de las 10 y que si añadimos más km a la ruta de mañana puede que de nuevo lleguemos demasiado tarde, decidimos salir directamente desde Pontevedra. Total, después de más de 1300 km por 10 más o menos no va a ponernos pegas el Apóstol. Así pues, por indicación de Chove, buen conocedor del terreno, volvemos hasta Arcade (apenas un km) para cenar todos juntos y después ya en coche hacer el resto del trayecto hasta Pontevedra.

Bien está lo que bien acaba, así que en Arcade 501 (que recomendamos) cenamos muy bien, raro sería lo contrario en esta tierra y con tres gallegos en el grupo, y organizamos los dos viajes para el traslado al hotel y ... ¡ducha por fin! que llevamos el culote completamente adosado al ídem. (ojo al dato: en este viaje vamos a estar más tiempo con la ropa de la bici que con la de paseo!!)

3ª jornada. PONTEVEDRA - SANTIAGO DE COMPOSTELA. 65 km.

Última jornada de esta ruta. Después de casi 1.300 km en bici, compartidos y disfrutados en tierras de nuestros vecinos portugueses (y más de 5.000 en coche) y unos pocos ya en España, emprendemos el último tramo para llegar a Santiago, fin de nuestro viaje igual que en los dos anteriores.

Después del obligado desayuno, foto de salida y breve paseo por Pontevedra para ver lo más destacado de esta bonita ciudad, que no pudimos ver ayer, mientras vamos localizando el Camino. Empezamos sin prisa, pues hoy son 65 km y confiamos en terminar a buena hora. Con calma, como queriendo saborear cada metro que nos queda, y con sentimientos encontrados: por un lado deseando llegar (ese dolor de culo, de piernas o de algún que otro 'aterrizaje') pero por otro con pena porque, al menos de momento, significa el fin de otra aventura juntos, repleta de emociones y buenos momentos, algún que otro rato de sufrimiento en aquella etapa que no había entrenado apenas (y justo estaba la subida más dura ...) paisajes y caminos increíbles, kilómetros de arena, playas casi vírgenes, exquisitas comidas en cada sitio, buenos vinos y alguno malo (bueno, Víctor los llama diferentes), gintonics, los viajes de ida y vuelta con un incombustible Ramón a los mandos, las rosquillas de la abuela Mercedes .... pero sobre todo miles y miles de pedaladas, siempre delante, detrás o al lado de alguno de los amigos con los que hemos compartido este largo viaje desde Vila Real de Santo Antonio: Paco, Víctor, Paquito, Pepe, Eugenio, Natalio, Teo y Adolfo y los Poli, Javi y Chove que se han unido en la última parte. Pero en fin, esto es también como todo lo demás en la vida, llega, pasa .... así que hay que vivirlo lo más intensamente posible y así procuramos hacer en estos últimos kilómetros (por ahora!!)

Pepe, fotógrafo improvisado con "otro ángulo"
Todo va discurriendo sin problemas, con las paradas reglamentarias para avituallar ... y al paso por Padrón, hora de comer y cómo no parar a degustar sus famosos pimientos (que sí, que algunos pican!). Aquí si nos desquitamos y comemos bastante bien, pero entonces echamos de menos los precios de Portugal. Y de nuevo en el Camino, vuelta a lo mismo: tramos de senderos y corredoiras realmente únicos, pueblos de calles estrechas y acogedoras, con su casi exclusiva arquitectura en piedra, gentes amables .... y así hasta llegar a la ciudad del Apóstol. Muy despacio recorremos las calles hasta entrar en la plaza del Obradoiro, cada uno sintiendo a su manera ese momento único, con el objetivo cumplido después de tantos esfuerzos. Miramos la catedral y en el centro de la plaza nos vamos uniendo todos con todos en entrañables y emocionados abrazos.

Llamadas a casa y fotos, muchas fotos, que salen por washap de inmediato para familiares y amigos, y que son respondidas con cariñosas felicitaciones. Y en ese momento ¡sorpresa! se nos acercan un par de chicas guapísimas con un manojo de rosas rojas que nos van entregando uno a uno y que hace que seamos el centro de atención de los muchos peregrinos que pueblan la plaza. El bonito detallazo es de Chove, promotor de la idea, que ha metido en este compromiso a su hija Andrea y a su amiga, y que todos agradecemos de verdad. Muchas gracias a los tres!!!

Un rato más disfrutando del momento, también saludando a otros peregrinos y nos vamos a recoger la Compostela y a brindar con una buena cerveza. Hotel, ducha reparadora y a celebrarlo con una buena cena, canticos de oooh liñas beiiibe (así lo pronunciaban los cantantes).... incluido, que bien nos la hemos ganado. Copitas reglamentarias y a descansar después de tantas sensaciones.

A la mañana siguiente, desayuno con churritos y tostadas de camino a la catedral, donde cada uno dará gracias a su manera por haber llegado todos (y todos bien) y sin incidentes. Abrazo al Santo, breve paseo admirando una vez más esta maravilla de catedral y de vuelta al hotel para partir a buena hora, que hay que estar a comer en Castrillo de los Polvazares el exquisito cocido maragato, como no puede ser de otro modo pasando por estas tierras leonesas.

 
Bien recuperados, partimos de nuevo rumbo a nuestras casas, poniendo fin al viaje a las 8 de la tarde ya en Alcalá (aún más tarde los que no vivimos allí).
Toca ahora decidir cual será el siguiente viaje, que lo habrá sin duda, aunque de momento dediquemos un poco de tiempo digerir y saborear los detalles de lo pasado.

Hasta pronto!!!

jueves, 14 de noviembre de 2013

Ruta con el MTB Mondéjar

8 septiembre 2013


        Os hago una breve crónica de la ruta que hemos hecho hoy algunos Toc@s y algunos  enBiciados por tierras de Mondéjar, tierras de vino y bodegas subterráneas (no os dejéis engañar).

El día resultó fantástico porque transcurrió sin incidencias. En la ruta hubo un poco de todo, pero principalmente mucha rodadura en llano con continuos subibajas. Hicimos varios tramos por senderos muy bonitos y subimos alguna cuestecilla tipo repetidor de Anchuelo. Fuimos cada uno por nuestra cuenta hasta el avituallamiento, km 20, en el que nos sorprendieron gratamente con sandía fresquita, cortada en grandes rodajas y dispuesta en mesas bajo la sombra de un aparatoso  alpendre.

 
A  partir de aquí salimos juntos los Toc@s con el bipresi al frente, porque los enBiciados (Michel, el bombero y su inseparable compañero Esteban) salieron antes, y es que desde el avituallamiento se salía según parecer de los participantes, pues no había una salida controlada.
Comentar que la parada se hizo en un bonito sitio con alto grado de interés socio-cultural pues era el antiguo lavadero del pueblo ahora restaurado. Desde allí  se reanudaba la ruta larga saliendo por el antiguo puente de la línea férrea que unía Mondéjar con la vía del Tajuña, ahora convertido en un viaducto muy chulo.
 
Después el recorrido daba una vuelta sobre otra zona de la campiña mondejana, primero transcurriendo por lo alto del cerro y luego entrando por un pequeño valle hasta volver al pueblo.
Ya en la plaza la organización nos obsequia con una cerveza, que sabe a gloria acompañada de un bocata espléndido de pan con chorizo, y a cambio compramos unos numeritos de la consiguiente rifa para ayudar a la financiación del evento. Otra cervecita, y otra….y luego nos acercamos a un bar de la misma plaza a tomar un vinito blanco de la tierra, que me explican son un poco afrutados pero yo digo que son semidulces y a la siguiente ronda pedimos tintorro. Las tapas para quién tenga interés: pan con mortadela.
 
En el bar hallamos la grata sorpresa de que está jugando el mejor equipo del mundo e incluso vemos el segundo gol a cabezazo de Cristiano, no sin antes ver dos ocasiones perdidas  de Benzema que nos hace pedirle a Florentino que se deshaga de él por lo que sea, como hizo con Higuaín, por pusilánime. Un paréntesis por favor;  el Floren tenía que haber fichado a Javi Martínez pero se le pasó, por eso ahora no ha dejado pasar a Illarramendi. Pero al que se le pasó totalmente fue al Marqués, que no ve la joya que tiene en el banquillo, sustituto natural del gran Alonso, lo lleva a Brasil y no lo hace jugar ni un put…partido. Habiendo hecho la temporada que hizo con el Bayer y no teniendo sustituto, así nos fue que nos bailaron encima. ¡A ver si partir de ahora se fija un poquito más en él!
Seguimos: Salimos del bar porque nos avisan de que están celebrando el sorteo, pero daba igual porque les toca casi todo a los de Tielmes, hasta el jamón, tú!!
Nos despedimos de nuestros amigos enBiciados y nos dirigimos al coche, no sin antes pasar por el Lino a tomar la arrancadeira, esta vez con verdejo. Otra coincidencia, nos topamos allí con los “abuelos” de los ángeles del infierno, todos con camisetas con calaveras, pelo largo, barbas de malo y tías macarras, por lo menos había veinte moter@s. Paco me dice: ”oye  podíamos pertenecer a este grupo para salir los sábados" y yo le dije que sí, que se vaya comprando la camiseta negra que yo me voy dejando la barba de chivo con trenza, como la de Rainar el  jefe de los Vikingos.
 
      Y de ahí vuelta a casa y todos contentos por haber pasado una fantástica mañana de bici.
 
      Para recordar para otras ocasiones similares:
1.       Que se traga polvo por todos sitios, luego si lleváis la bici sucia no os preocupéis.
2.       Que al principio de la marcha te puedes calzar una hostia fácilmente, así que ojo con los frenazos y las escaramuzas iniciales.
3.       Y que ir en grupo con los amigos siempre es mejor, aunque hay un “no sé qué”, que te empuja a tirar hacia adelante aunque sea sólo.
 
      Saludos y buen camino.
  
Víctor